
Así lo afirma Stefano Zamagni, profesor de la carrera de Economía de la Universidad de Bologna
Un país como la Argentina, con todas sus particularidades y paradojas, llama la atención de los especialistas extranjeros. A la pregunta de cómo puede salir nuestra sociedad de su círculo vicioso de pobreza e inequidad, se ensayan variadas respuestas.
Stefano Zamagni, profesor de Economía de la Universidad italiana de Bologna, expone claramente la suya. Sostiene que lo que le falta a la Argentina es confianza generalizada entre el Estado, las empresas y las ONG, y explica que los emprendedores sociales son los responsables de llevar adelante este cambio.
Para eso se apoya en la idea de que el desafío del nuevo milenio es "emprender juntos". Basando sus reflexiones sobre microeconomía en un punto de vista no tradicional llega a un concepto más pleno de economía civil, que se centra en el capital social y sus redes de confianza.
Para explicar el sentido del capital social, Zamagni se apoya en el politólogo americano Robert Putman, que realiza una diferenciación entre el capital social de tipo bonding y de tipo bridging .
El primero está constituido por el conjunto de relaciones que se establecen entre las personas de un mismo grupo social, con fuerte homogeneidad de valores e intereses: familia, amigos, religión.
El de tipo bridging , en cambio, es el que se crea cuando personas que pertenecen a distintos grupos sociales llegan a ejercer formas estables de relación, llegando a una confianza más generalizada. Este tipo es más utilizado en la sociedad industrial, donde se necesita confianza más a largo plazo.
En la actualidad y para lograr el desarrollo necesario, el especialista sostiene que hay que apuntar a un nuevo tipo de capital social de tipo linking (haciendo lazos, eslabones de una cadena), que impulsa las redes con muchos nudos que unen distintos sectores.
"Consiste en que la red de organizaciones de la sociedad civil (asociaciones, fundaciones, ONG, iglesias) y las instituciones político-administrativas estén dedicadas a la realización de obras que ni la sociedad civil ni la sociedad política, por sí solas, podrían hacer. El principio regulativo de las relaciones entre estos dos tipos de sociedad es el de la subsidiariedad."
Respecto de la Argentina, Zamagni cree que se encuentra en una situación de bonding muy elevado, el bridging es insuficiente y el linking casi inexistente. "Y en esto radica el problema argentino. No es cierto que la falta de capital natural, humano y físico impidan a la Argentina realizar su extraordinario potencial. Es sobre todo la separación de la sociedad civil y política por un lado, y la insuficiente dotación de confianza generalizada por otro el verdadero cuello de botella."
En este estado de situación, ¿quién debe generar el cambio creando capital social bridging y linking ? "Mi respuesta es clara: el emprendedor, o mejor, las asociaciones emprendedoras. Que a la motivación extrínseca, representada por la búsqueda de ganancias, el emprendedor ponga la motivación intrínseca, que consiste en comprender que los dones que hacen de un sujeto un emprendedor deben estar puestos al servicio del interés colectivo", concluye.
Sábado 15 de setiembre de 2007 | Publicado en la Edición impresa
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